Feliz Día de la Madre, Corazón.Silvi.

Hoy celebro a la mamá increíble que sos, pero también a vos, Silvi.

Te escribí algo

Para vos, Corazón

Quise hacerte algo donde pudieras encontrarte en un montón de detalles. En tu sonrisa, en tu forma de pensar, en tus ocurrencias y en esas cosas tan tuyas que voy conociendo cada día.

Admiro a la mamá que sos y a la mujer que hay en todo eso. La que tiene ideas, gustos muy específicos, carácter, ganas de aprender y un corazón enorme. Hoy quiero festejarte completa, mi vida. Y dejarte por acá unas cuantas razones por las que me encanta tenerte en mi vida.

La mujer y la mamá que admiro

La mamá que veo en vosAbrí esta cartitaCerrar cartita

Me encanta escucharte hablar con Basti y ver cómo compartís con él. Cómo jugás, cómo te reís y cómo estás pendiente de esas cosas de todos los días. También cómo ponés un límite y seguís estando ahí con cariño.

Sé que de chiquita querías ser mamá. Me da mucha ternura saberlo y ver a la mamá que sos hoy. Te gusta compartir en familia, hacerle lugar a esos momentos y verlo disfrutar. Cuando vos te alegrás porque él la está pasando bien, a mí también se me llena el corazón.

Conocerte de verdadAbrí esta cartitaCerrar cartita

Conocer más de vos hace que te elija con más ganas. Veo tu ternura y tu humor, pero también tu carácter, esa cabezonería que aparece cada tanto y los días en que las cosas no salen como querías.

Y veo lo que hacés después. Cómo aprendés, cómo reconocés algo que podías hacer distinto, cómo lo arreglás y volvés a intentarlo. Eso también me hace admirarte.

Te elijo así, Corazón, conociéndote cada día un poco más. Quiero seguir escuchando quién sos y dejando que me sorprendas, sin encerrarte en una idea mía de cómo tendrías que ser.

También en esos ratitosAbrí esta cartitaCerrar cartita

Sos una mujer y una mamá increíble por todo lo que sos y hacés. También cuando algo no sale como querías: aprendés, lo remontás y seguís creciendo.

Me encanta cuando me decís «estoy cansada, ¿te ocupás de esto?». Me encanta poder estar ahí para vos. Aunque todavía no vivamos juntos, quiero aprovechar esos ratitos para que descanses, hagas algo que te guste o disfrutes con Basti, sin culpa.

No tenés que poder con todo para ser la mujer que admiro, corazón.

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Lo que veo brillar en vos

Tus ideasAbrirCerrar

Me encanta cómo pasás de una idea a otra y encontrás conexiones que yo no había visto.

Tus mil ideas

Me encanta cómo funciona tu cabeza. Empezás contándome algo, aparece otra idea, después una más, y de pronto estamos recorriendo varias ramas de la misma charla. Yo quiero seguirte y escucharte.

Tenés esa mezcla de rapidez, ingenio y humor que vuelve muy tuya una conversación. Y cuando explicás algo, sabés encontrar una forma clara de decirlo. Cosas que parecían complicadas se empiezan a entender.

Me gusta conocer tu razonamiento, no quedarme solo con la respuesta. Escucharte pensar en voz alta es una de mis formas favoritas de seguir conociéndote.

Tu criterioAbrirCerrar

Me das tus razones, me hacés mirar de nuevo y después aparece ese “¿Tengo razón?”.

Tu punto de vista

Me gusta que tengas tus propias ideas y que sepas explicarlas. Me das tus razones, me mostrás lo que viste y después aparece ese «¿Tengo razón?», jajaja. Y yo tengo que reconocer cuando me acabás de mostrar algo que no estaba viendo.

Valoro tu sinceridad, incluso cuando pensás distinto de mí. Con vos puedo encontrar otra forma de mirar una cosa, corregir algo o quedarme con lo mejor de dos ideas.

Tenés criterio, Corazón. Y me gusta escuchar el tuyo. Me interesa lo que vos pensás, de verdad.

Tus ganas de aprenderAbrirCerrar

Preguntás, probás y vas encontrando la manera.

Cuando querés aprender

Admiro mucho que, cuando no sabés algo, preguntes, indagues y quieras aprender. Tenés tu manera de hacer las cosas y también podés encontrar otra si te sirve más.

Disfruto compartir esos momentos con vos: probar una idea, encontrar una respuesta y ver lo que se te ocurre después. Admiro tu inteligencia y tus ganas de seguir descubriendo cosas.

También veo que hay pasos que llevan un poquito más de tiempo. Y ahí estás, animándote a darlos. Como me dijiste vos: «sin miedo al éxito». Me gusta verte descubrir todo lo que podés hacer.

Tu iniciativaAbrirCerrar

Veo cómo te involucrás, lo que resolvés y esa pregunta tuya: “¿Qué queda por hacer?”.

Cuando te ponés en modo trabajo

Hay un gesto tuyo que ya conozco: te recogés el pelo, te ponés seria y te concentrás. Ahí estás, a tu manera, ordenando, pensando y encontrando cómo resolver.

Me gustan hasta esos detalles que capaz para vos son mínimos: cómo acomodás las cosas, cómo te movés con el teclado, el ojo que tenés para ver lo que falta. Y esa iniciativa de arrancar o preguntarme qué queda por hacer.

Valoro muchísimo lo que aportás cuando trabajamos juntos. Tu responsabilidad, tus ideas y las ganas que le ponés. Yo sí veo todo eso, mi vida.

Tu corazónAbrirCerrar

Me acuerdo de tus gestos, de la ayuda que ofrecés y hasta de esas tortillas para animar a los chicos.

Lo que das

Tenés un corazón enorme, mi vida. Lo veo en tu disposición para ayudar, en el tiempo que le dedicás a alguien y en esos gestos que te salen sin hacer demasiado ruido.

Me acuerdo de las tortillas caseras que llevabas para los chicos. Era comida, sí, y también una manera tuya de animarlos y tenerlos en cuenta. Esos detalles dicen mucho de vos.

Me gusta que seas generosa y que te nazca acompañar. Y me alegra poder estar yo también de este lado, ofreciéndote cariño y una mano cuando la quieras.

Tu manera propiaAbrirCerrar

Me gusta que tengas tus ideas, tus gustos y tu ritmo.

A tu manera, a tu ritmo

Me gusta tu independencia y que tengas tu manera de hacer las cosas. Tus ideas, tu forma de organizarte, tu plan. Conocerte también es respetar todo eso.

Quiero que conmigo puedas decir lo que pensás, pedir un mimo o pedir un ratito para vos. Me importa que te sientas escuchada y tenida en cuenta.

Disfruto mucho tu cariño y esos abrazos tuyos que se sienten tan cálidos. Quiero acompañarte como a vos te haga bien, mi vida. Pasito a pasito, con espacio para que sigas siendo vos.

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Esas cosas tan tuyas

El bailecitoAbrirCerrar

Tu bailecito con las manos cuando estás contenta.

Con los deditosAbrirCerrar

Tus deditos siguiendo un bailecito.

La ceja y el guiñoAbrirCerrar

Ese guiño y esa ceja que ya dicen un montón.

Tus caritasAbrirCerrar

Tus pucheritos y tus caritas cuando contás algo.

Un pedacito de canciónAbrirCerrar

Los pedacitos de canciones que te ponés a cantar.

Tu tigrecitoAbrirCerrar

Tu rugido de tigrecito.

Sin pisar las rayasAbrirCerrar

Cruzar sin pisar las rayas, porque jugar también te sale así.

Esas risasAbrirCerrar

Tu risa de golpe… y esa otra que termina en lágrimas.

Tus ojitosAbrirCerrar

Cómo se te achinan los ojos cuando te reís mucho.

Un chiste tuyoAbrirCerrar

Vos: “qué buen chiste te tiraste, Silvina”. Yo: riéndome todavía más.

OjitoAbrirCerrar

“Ojito”, jajaja. Sí, Corazón, te escuché.

Te paso a informarAbrirCerrar

“Yo soy perfecta. Te paso a informar”. Me hace muy feliz escucharte reconocer lo mucho que valés.

Todas tus risasAbrirCerrar

Tenés varias risas y, sí, yo me doy cuenta.

Está la de todos los días, que ya me encanta. Después está esa que te sale de golpe, rápida y bien arriba. Y está mi favorita: cuando algo te da tanta risa que seguís y seguís, se te achinan los ojos y terminás llorando.

Esa me puede por completo. Me gusta verte disfrutar así, sin guardarte la risa. Y me encanta cuando una pavada nuestra termina en uno de esos momentos. Tu sonrisa ya es hermosa, Corazón. Escucharte reír de esa manera es un regalo aparte.

Tus caritas y tu bailecitoAbrirCerrar

Me cuesta mantenerme serio cuando empezás con tus caritas. La ceja, el guiño, el puchero, la lengua… tenés todo un repertorio, jajaja. A veces me quedo mirándote mientras hablás porque tus gestos también cuentan lo que estás diciendo.

Y después está ese bailecito con las manos cuando te ponés contenta. O con los deditos. O el pedacito de canción que aparece de pronto. Hasta tus rugidos de tigrecito son muy tuyos.

Me gusta esa parte tuya que juega, que se divierte y que puede convertir hasta cruzar la calle sin pisar las rayas en algo entretenido.

Qué buen chiste, SilvinaAbrirCerrar

Me hacés reír con tus ocurrencias y también con lo que viene después. Porque tirás un chiste y encima te respondés «qué buen chiste te tiraste, Silvina», jajajaja. Ese comentario tuyo a tu propio chiste termina de ganarme.

Tenés una mezcla de picardía, ironía y ternura que me encanta. Aparece un «ojito» por acá, una respuesta rápida por allá, y ya estamos jugando otra vez.

Me gusta que podamos pelear en broma y terminar riéndonos. Y cuando me decís «Yo soy perfecta. Te paso a informar», me hace muy feliz escucharte reconocer lo mucho que valés. Me encanta que vos también puedas verlo, corazón.

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El rincón de tus gustos

Para tomar algo ricoAbrirCerrar
  • Té con mucha miel y bien caliente; el gesto de probar la cuchara.
  • Tus capuchinos, Starbucks y las bebidas bien dulces.
  • Playadito y CBSé de miel.
  • Ades de frutilla y de uva.
  • Fanta, Sprite y, muchas veces, agua primero.
  • Soda con Terma.
  • Vino blanco dulce mientras cocinás; gin tonic y daiquiri.
Tu menúAbrirCerrar
  • Milanesa de pollo, fritas y ensalada al costado.
  • Puré; batatas fritas; boniato.
  • Ñoquis, moñitos y guiso.
  • Pizza, comida mexicana, KFC y waffles.
  • Legumbres, frutas y carne bien tierna.
  • Tus preferencias con la sal, el queso y los palmitos.
  • Arroz en otras preparaciones, pero blanco no; sin aceitunas; huevos revueltos o duros, no fritos.
Los gustos con precisiónAbrirCerrar
  • Sanguchito de jamón y queso con Krachitos estilo americano adentro.
  • Lays de queso crema y cebolla.
  • Castañas de cajú.
  • Torta de dulce de leche, crema y duraznos.
  • Torta de manzana, específicamente torta.
  • Helado de manzanita acaramelada.
Esas cositas lindasAbrirCerrar
  • Tazas térmicas con textos lindos.
  • Nubecitas, peluches y Stitch.
  • Perritos salchicha.
  • Pijamas combinados.
  • Blanco y gris para combinar; rosa pastel.
  • Una silla tipo reposera y la preferencia por una mesada que no sea enorme.
  • El cartoncito del anotador se queda.
  • Las cadenitas de estrellitas.
Un rato para vosAbrirCerrar
  • Novelas coreanas y Merlina.
  • Ese Atrévete a no gustar que estabas leyendo.
  • Los libros que puede retomar cuando le den ganas.
  • Mujerón en tu lista de canciones.
  • Descansar y dormir, sin convertirlos en obligaciones ni llenar un día de actividades.
El flan y los ñoquisAbrirCerrar

Tu flan sin caramelo merece un lugar acá. Hace rato que sostengo que es el mejor del mundo y no pienso aflojar con eso, jajaja.

Me dio mucha gracia cuando dijiste que, si hacías flan, tenías que traerme, y que yo tenía prohibido hacer ñoquis y no llevarte. Me encanta esa complicidad nuestra alrededor de algo tan simple como compartir comida.

También me acuerdo del arroz con pollo y los ñoquis que intercambiamos. Con vos voy conociendo gustos, probando combinaciones y guardando pequeños momentos que para mí valen un montón.

Ese sanguchito tuyoAbrirCerrar

Cuando me contaste lo del sanguchito de jamón y queso con papitas adentro, tuve mis dudas. Después lo probé y tuve que reconocer que sabías lo que hacías, jajaja.

Y aprendí otro detalle importante: para ese sanguchito son Krachitos estilo americano. No alcanza con agarrar cualquier papita y listo.

También voy guardando tus otros gustos: las Lays de queso crema y cebolla y las castañas de cajú. Me divierte conocer esas precisiones tuyas. Una combinación puede parecer una pavada, pero cuando me la contás vos termina siendo otra cosita que me encanta recordar.

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Las nubes de tus ganas

Disney / OrlandoAbrirCerrar

Cuando hablamos de volver a Disney te brillaban los ojos. Me quedó esa forma tuya de decirlo: “Sí, re volvería a ir”. Me encanta escucharte así de entusiasmada

España y BarcelonaAbrirCerrar

También me acuerdo de España y Barcelona entre esos lugares que te gustaría conocer. Me gusta seguir escuchando qué te imaginás cuando pensás en ellos

Francia y ParísAbrirCerrar

Francia y París también quedaron en ese mapa tuyo que voy conociendo. Me gusta cuando una charla nos lleva a los lugares que te dan ganas de descubrir

RomaAbrirCerrar

Roma tiene su lugar entre esos destinos que me contaste. Otra de las cosas tuyas que me gusta guardar y seguir conociendo

Perú y Machu PicchuAbrirCerrar

Perú, Machu Picchu… Me acuerdo de tus ganas de conocer esos lugares. Quiero seguir escuchándote hablar de lo que te ilusiona

CozumelAbrirCerrar

Cozumel también aparece entre tus ganas de viajar. Cada lugar que me contás es otra oportunidad de conocer un poco más lo que te llama la atención

Jujuy o SaltaAbrirCerrar

También quedaron Jujuy o Salta. Hay tantos lugares que te gustaría ver y tantos recuerdos lindos que todavía podés sumar

Los recuerdos que quedanAbrirCerrar

Sé que para vos también importan las fotos que guardan esos momentos. Me gusta pensar en todos los recuerdos lindos que todavía podés sumar a tu vida. Quiero seguir escuchándote hablar de lo que te ilusiona, Corazón.

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Nuestros ratitos

Tu vozAbrí esta cartitaCerrar cartita

Tu voz fue de las primeras cosas que me hicieron prestar atención. La entonación, la forma de decir las palabras, esa suavidad que tenés y la fuerza que aparece cuando explicás algo.

Con el tiempo fui conociendo tus tonos. El cariñoso, el serio, el de sueño… y ese «no te enojes» que decís de una manera que me puede, jajaja.

Me encanta escucharte. Cuando contás algo largo, cuando cantás un pedacito de una canción o cuando simplemente me hablás de tu día. Tu forma de sonar es una de esas cosas que reconozco y quiero cada vez más.

Del otro lado de tu llamadaAbrí esta cartitaCerrar cartita

Cuando me decís «necesito llamarte», yo estoy del otro lado emocionado, Corazón. Amo escucharte. Que me cuentes tus ideas, lo que te pasó, todo eso que tenés dando vueltas y querés sacar.

Después me decís «gracias por escucharme» o «ahh gracias, ahh ya me desahogué», y a mí me da ternura. Es como decirle a un gordito gracias por comer de tu helado, jajajaja. Escucharte es algo que me encanta hacer.

Me alegra que puedas llamarme y hablar a tu manera. Yo disfruto mucho esos ratitos con vos, mi vida.

Cómo me conocésAbrí esta cartitaCerrar cartita

Hay veces que me mirás y ya sabés que algo no me termina de convencer. No llegué a explicarlo y vos ya lo viste. Después me soltás ese «Cómo te conozco», y sí, mujer, me conocés, jajaja.

También me sorprende cuando te acordás de algo que dije y lo traés justo en el momento indicado. Me escuchás, me seguís y encontrás detalles que yo creía que habían quedado por ahí.

También me acuerdo de cuando me dijiste que soy un pancito todo suavecito por dentro, jajaja. Me gusta poder mostrarte esa parte mía. Entre tantas charlas, vamos conociendo un poco más del otro.

Lo que me toca aprender a míAbrí esta cartitaCerrar cartita

Hablar con vos día a día también me permite conocerte mejor: qué te gusta, qué te molesta y cómo preferís que te acompañen. Me importa escucharlo y tenerlo en cuenta.

Tenerte en mi vida me inspira a mejorar. Y ese trabajo me toca a mí: aprender, revisar mis formas y hacer algo con lo que voy entendiendo. Vos no tenés que hacerte cargo de cambiarme.

Quiero ofrecerte una mejor versión de mí, Corazón. Una que te escuche de verdad y pueda acompañarte con más cuidado, respetando tu manera de ser y tu ritmo.

Pedí tres deseosAbrí esta cartitaCerrar cartita

Me acuerdo de tu cara cuando apareciste con la torta para mi cumpleaños. Estabas contenta, y me quedó guardada tu sonrisa.

Después me dijiste «pedí 3 deseos».

Ese momento me quedó guardado por lo que hiciste y por cómo lo hiciste. Tuviste ese detalle conmigo y lo volviste un recuerdo lindo. Tenés esa capacidad de darle mucho significado a un gesto.

Hoy quise hacerte uno yo. Algo donde puedas abrir un detalle, sonreír y sentir todo el cariño con el que está pensado para vos.

Una frase que me quedóAbrí esta cartitaCerrar cartita

«Necesitaba hablar con vos así podía poner en orden mis pensamientos».

Me dijiste eso en una llamada. Me gusta que nuestras charlas tengan ese lugar para vos. Yo también las disfruto mucho, mi vida.

Hoy y todos los díasAbrí esta cartitaCerrar cartita

Corazón, sé que hay otras cosas que deseás para este día, cosas que querés vivir y sentir.

Este regalo nace de algo muy mío: de las ganas de abrazarte con palabras y llenarte el corazón de amor.

Para mí, el Día de la Madre también está en cada día en el que te veo ser mamá. No necesito una fecha especial para celebrar a esa mamá ni a la mujer increíble que sos, y recordarte el valor que tenés, incluso cuando vos misma lo olvidás.

Hoy quiero empezar a decírtelo más, sin guardarme tanto. Con palabras, con detalles y con hechos. Que te lleguen cosas lindas de mí, corazón. Hoy y todos los días.

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Hace tiempo que te llamo asíAbrir mi última cartaCerrar esta cartitaTocá acá, todavía te queda una cartita por descubrir 💌

Para mí siempre fuiste una estrellita.

Hace tiempo que, dentro mío, te llamo mi estrellita, aunque vos todavía no lo supieras. Hoy quiero decírtelo: sos mi estrellita, corazón.

Que otros no sepan ver tu brillo no significa que no esté ahí. Yo lo veo en tu sonrisa, en tus ideas, en cómo aprendés y en todo el amor que ponés en lo que hacés.

Y, Dios, cuánto brillás. No necesitás ser distinta ni hacer más para que yo lo vea. Me emociona pensar en todo lo que todavía vas a descubrir de vos, y quiero acompañarte, a tu ritmo, en cada paso.

Feliz Día de la Madre, mi estrellita.
Mi vida. Mi Corazón de melón.

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